Por: Lic. Henry Santana,
- E-mail: henrysantanaraudez@hotmail.comPENTECOSTÉS Y LA CONVERSIÓN DE TRES MIL ALMAS
ANTECEDENTES
La celebración de PENTECOSTÉS ( Lv 23 : 15-21 y Dt.169 ) se le conocía como la fiesta de la semana y tenia lugar precisamente siete semanas después de la fiesta de los primeros frutos y siete semana es igual a 50 días y 50 días es igual a Pentecostés esta se deriva de la raiz griega, que significa quincuagésima. (Ex.34: 22) Se celebrabá el término de la cosecha de la cebada y antes de comenzar la del trigo, era una fiesta movible pues dependía cuando llegaba la cosecha a su sazón y tenia lugar durante el mes Judío del siván (Mayo – Junio) y su sentido fundamental era dar gracias a Dios por la recogida de la cosecha, posteriormente se le añadió un sentido histórico, la alianza en el Sinaí y el don de la Ley. (Moisés y los 10 mandamientos) Con los escritos de San Irineo, Tertulianos y Origenes nos damos cuenta de las primeras manifestaciones a esta fiesta hechas a finales del siglo II y principio del siglo III y es en el siglo IV que se conoce más concretamente que las grandes Iglesias como la de Constantinopla, Roma y Milán, así como en la península Ibérica se celebraba el ultimo día de la cincuentena pascual. Con el tiempo se le fue dando importancia a este día teniendo en cuenta el conocimiento histórico de la venida del Espiritu Santo sobre María y los apóstoles y así gradualmente se fue formando una fiesta, preparándose con ayuno y vigilia algo parecido a la pascua, tanto el altar y el sacerdotes usan el color rojo, simbolizando el descenso del Espiritu Santo.
LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO Y LA CONVERSIÓN DE 3, MIL ALMAS
Después de la ascensión del Salvador al cielo, los 11 Apóstoles, (faltando ya Judas ) los discípulos, las mujeres piadosas que le seguían a nuestro señor y su muy santísima madre la virgen María, regresaron del monte de los Olivos a Jerusalén, todas juntas estas personas eran como 120 almas. Cuando llegaron los apóstoles a la casa donde vivían, subieron al cuarto de arriba para esperar la venidad de Espiritu Santo, de acuerdo a la promesa dada por su divino maestro, continuando en oración y suplica. En este tiempo también se eligió a Matías quien pasó hacer parte de los doce Apóstoles. Y el siguiente domingo después de la ascensión y siendo el dia número 50 después de la pascua, estaban reunidos los doce apóstoles y otros discípulos, y de repente vino un sonido desde el cielo, como un ímpetu de viento recio que soplaba, llenó toda la casa donde los apóstoles se encontraban sentados y de inmediatos se le aparecieron lenguas repartidas como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos, fueron llenados del Espíritu Santo y todos empezaron hablar no con lenguas de sus ancestros, sino con otras lenguas, las cuales el Espíritu Santo les proveo. Sin duda fue un hecho extraordinario, pues se habia cumplido lo que el señor le habia prometido, que serian bautizados con el Espiritu Santo y recibirían poder desde lo alto. (hechos 1: 4 – 5) En esta época vivían en Jerusalén más de 18 naciones, Judios de raza y religión que habían sido dispersados desde tiempos antiguos, cada uno tenia su propia lengua entre estas estaban los partos, medos, elamitas y los que vivían en Mesopotamia, Judea y Capodocia, el Porto y Asia. Frigia y Panfilia, Egipto y la parte de Libia que limita con Cirene, los forasteros romanos, judios y prosélitos, cretenses y árabes, en su mayoría todos estos eran Judios piadosos. Cuando estos oyeron el sonido desde el cielo, descendiendo hacia donde estaban reunidos los Apóstoles y discípulos de cristo y por supuesto nuestra señora la virgen María, con prisa se fueron para la casa donde se encontraban ellos, para averiguar que habia pasado. Lo sorprendente para toda esta gente fue oír hablar a los apóstoles en sus propias lenguas y se preguntaban entre sí y estos que hablan son hombres Galileos, ¿Cómo es que cada uno de nosostros los oímos hablar en nuestra lengua materna? Y los escuchamos hablar en nuestro idioma de las grandezas de Dios. El ambiente se tornaba confuso, muchos estaban atónitos, pero otros estaban maravillados pero habían otros dentro de la multitud quien por causa de su gran malicia y tontería se burlaban del milagro que estaba ocurriendo, diciendo a grandes gritos que los Apóstoles estaban ebrios. Fue cuando Pedro parado con los 11 apóstoles, alzó su voz hacia arriba y hablo entre la multitud, explicándole que lo que ocurrió, no se debe a la ebriedad, sino al cumplimiento de la promesa de Dios revelada al profeta Joel, que dijo : “ Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mí Espíritu sobre toda carne y vuestros hijos y vuestras hijas, profetizaran, vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñaran sueños y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu y profetizaran y darán prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo, el sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre antes que venga el día del señor, grande y manifiesto y todo aquél que invocaré el nombre del señor será salvo.” (Hechos 2: 2 – 28) Entonces Pedro les predicó lo de Jesús el Nazareno, explicándoles con muchas pruebas, que es él es el cristo, el señor, a quien los Judios crucificaron y a quien Dios levanto entre los muertos, muchos de los presentes fueron tocados en sus corazones por causa de sus palabras y más de 3,000 almas fueron bautizados y añadidos a los fieles. En este día los Apóstoles fueron instruidos por el advenimiento del Espíritu Santo, siendo poseídos de las más grandes sabidurías, hablando plenamente de la doctrina del cielo. Ellos se hicieron predicadores de la verdad y maestros para todo el mundo. Desde este día ellos iniciaron la obra de su gran misión (La misión apocalíptica de cristo), de la cual el maravilloso y deleitable primer fruto fué la conversión de 3, mil almas, en este mismo día. Podría también anotarse, que aquí es donde se menciona por última vez el nombre de la Theotokos (La Santísima Madre de Dios) y siempre virgen María.
Esta celebración constituye un todo, una unidad entre la resurrección de cristo, su ascensión y el descenso del Espíritu Santo. Por tanto pentecostés, no es una fiesta autónoma y no puede verse solamente como una fiesta en honor al Espíritu Santo.
Afirmamos que la Iglesia nace con la resurrección de Cristo, pero se confirma con la venidad del Espíritu Santo.
Para la Iglesia Católica, la fiesta de Pentecostés es el segundo domingo mas importante del año litúurgico, en donde nosotros los católicos tenemos esa gran dicha de experimentar y vivir intensamente esa relación existente, entre esa unidad magnifica de la resurrección, ascensión y descenso del parácleto.
Afirmamos que la Iglesia nace con la resurrección de Cristo, pero se confirma con la venidad del Espíritu Santo.
Para la Iglesia Católica, la fiesta de Pentecostés es el segundo domingo mas importante del año litúurgico, en donde nosotros los católicos tenemos esa gran dicha de experimentar y vivir intensamente esa relación existente, entre esa unidad magnifica de la resurrección, ascensión y descenso del parácleto.
Los Apóstoles entienden que nuestro señor en los tres años de su ministerio público los habia estado preparando para que fueran los portadores de la buena nueva y los fundadores de su Iglesia.
KOINONIKON
El buen Espiritu me guiará a la tierra derecha
BENDICIÓN
oh tu, quién de los cielos mandaste el más santísimo Espiritu en la forma de Lenguas de fuego, sobre tus santos discípulos, manifiéstese oh Dios nuestro y llénalos hoy, del mismo Espiritu Santo. Te rogamos óyenos señor.
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